domingo, 19 de marzo de 2017

Lenguaje neutro

Estamos a pie de guerra. En las redes sociales, en la televisión, y generalmente en cualquier medio de comunicación, estamos viendo como hay disputas, desacuerdos y alborotos.
Aunque no lo parezca, estamos en el siglo XXI (con mentalidad de los primitivos, pero bueno). Es levantarnos cada día, y observar cada barbaridad, que dan ganas de volver a meterse en la cama y no salir de los sueños. Sí, esos sueños que pueden hacernos más felices que la propia realidad.

Yo vengo hoy a comentar algo. Sé que hay muchas opiniones sobre esto, y las respeto, al igual que respetaréis la misma, como personas civilizadas que intentamos aparentar.

No entiendo el por qué de feminizar el lenguaje castellano. Entiendo que cierta gente quiera mostrar igualdad de géneros, libertad de expresión, sabiduría...Todo eso está muy bien, ojalá fuéramos ese tipo de sociedad. Sin embargo, atacar a un idioma, me parece una ofensa hacia la lengua materna. Igualmente que queda horrible escribir palabras tipo "Mallo" en vez de mayo, o, "acer", ¿Parece absurdo no? Lo mismo me parece "compañeras" en un sentido común. Lo digo porque sí, porque se usa mucho ahora. ¿Nadie tiene en cuenta que la o en el contexto necesario es generalizador para ambos sexos?

Al igual que a los políticos les da por decir "compañeros y compañeras", intentando homogeneizar al colectivo y que no proteste, cosa que también me parece absurda. Para mí, chica, no me molesta que digan alumnos, jóvenes. ¿Un calendario en femenino? No me burlo de él, hay personas que lo sienten como algo que es necesario, pero a mí también me parece inútil.

Otro tema muy distinto, y que sí que apoyo, es el significado de algunas palabras, que pueden llevar a la discriminación y la ofensa. Buscar "sexo débil" y que encontremos "conjunto de mujeres" es algo incoherente y machista. Esto sí que hay que juzgarlo, porque se atenta contra la dignidad de nosotras.

Creo que todo el tema se nos está yendo de las manos. Por querer igualizar la sociedad, estamos metiendo la pata a lo extremo. ¿No hay término medio? Si en estas seguimos, hablaremos en modo neutro.
@ por todos lados, o con la e. ¿Verdad desconocides?

jueves, 9 de marzo de 2017

Quien calla, otorga. Moverse entre las sombras. Avanzar, pero sin demostrar. El fin justifica los medios. La libertad se paga. Estudiar para llorar. Subir sin avanzar. Caminar sin tumbo. Pensamientos a la deriva, sin sentido y con conocimiento. Locura sincera. Lágrima interna. Sonrisa bella y carcajada falsa. Desconocida entre pensamientos. Amistad sin inicio. Amor con picante. Paciencia veloz. Belleza muerta y fealdad aceptada. El mundo justo y la supervivencia efectiva. La mentira reconocida y comida gratis. Idioma universal. Inteligencia emocional. Valor personal. Alegría eterna. Debate superficial. Viaje sin finalidad. Leyenda sin contar. Maravilla oculta. Luchar sin nada que pelear. Volar a ras de suelo. Flotar en el fondo del mar. Aguantar el peso de la humanidad. Sincerarse. Soñar a la deriva. Respirar aire limpio. Socializar con lo material. Ser la puesta de Sol. Estar como un queso.  Regañar a la montaña. Gritar al fuego. Arrojar el móvil. Totalmente nada. Valorar lo asqueroso. Saltar hacia la gloria. Conmemorar el silencio. Liberarse.
Expresar pensamientos al azar

sábado, 25 de febrero de 2017

¿Existirá el futuro?

"Niños que ahora mismo están naciendo, nunca trabajarán"
-la sexta columna "¿Qué harás cuando un robot haga tu curro?"

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Entrar en la univerdad te enfoca a mirar continuamente al futuro, tanto para bien como para mal. Sin embargo, tengo claro que ese enfoque con el paso de los años ha ido cambiando brutalmente. 

Vivimos engañados. Nos enseñan que nuestra misión en la vida es estudiar para poder trabajar y obtener dinero que gastar. Claro está, que eso está cambiando. Esta revolución tecnológica, provocará que gente con estudios, no sirva. Si una máquina trabaja por unos cuantos hombres, al final acaba eliminando a los hombres del mercado. Realmente solo valdrán como trabajadores, los técnicos y las máquinas 
Y la pregunta es ¿Y el resto del mundo?
Esa es mi pregunta más enigmática y a la vez temida. ¿Viviremos en un mundo totalmente dividido en dos clases, los ricos millonarios y los pobres prescindibles? ¿Acabaremos con el dinero?¿Guerra?
No creo que sepamos ponernos de acuerdo en una solución común a todo esto. Si se eliminan puestos de trabajo porque una máquina es mejor e infalible, la crisis aumentará. Es que no puedo pensar en este tema sin afirmar que todos tendremos un futuro seguro.
La tecnología ayuda, a la vez que daña. No nos damos cuenta, estamos cegados, al igual que en otros muchos temas. Y pasará como siempre, se tomarán medidas tarde.
Lo que parecía fantasia, ya no lo es tanto.

Y luego, está el ámbito de la sociedad. ¿Aceptaremos cambiar a una persona por una máquina? En la estación de autobuses de mi ciudad, ya no venden billetes en taquilla, es todo automatizado. A mí me da pena. Va a desaparecer el trato personal, la cercanía entre nosotros. Crearemos una sociedad más sola e individualista...Esto nos acabará dominando y separando unos de otros. 
Casarse con máquinas es algo que plantean, y me dejó anonadada. ¿Tan al extremo vamos a llegar? Pero claro, también hace unos años se veía mal ir en falda corta y ahora es normal...
 

jueves, 26 de enero de 2017

Mayoría de edad

La mayoría de edad no existe. En realidad, es un momento al que le hemos llegado a dar demasiada importancia, pero que no vale nada. Solo nos confunde.

Cuando somos pequeños, se nos prohíben cosas, desde ver películas (ya puede ser dependiendo de la calificación, +12 +16 +18) hasta montarte en atracciones en la feria. Apuntarte a tal hobby, ir a algún lugar en concreto... Estamos condicionados. Eso nos hace desde pequeños, querer crecer, llegar a ser algo más mayores y conseguir ciertos privilegios. Sueñas con el futuro, con llegar a ser alguien importante, con vivir lo que no has podido. Y, lo frustrante de eso, es que no se disfruta la infancia como debería de ser. La felicidad la veíamos en el futuro, no en el propio presente, donde vas descubriendo cosas nuevas y vas creciendo de manera natural. 

Sin embargo, cuando llegamos a la edad, parte de esa ilusión se ha perdido. Por mucho que en 
nuestro interior quede un pequeño niño que quiera luchar por sus sueños, ya tiene de nuevo la vida condicionada a su edad. Estudios, clases, entrenamientos... Al final tampoco se disfruta en la madurez lo que queríamos. Ese pequeño ángel que antes se desataba por conseguir sus metas, ya se siente coaccionado, hundido y marchito.

Gracias a todo, no todo el tiempo es así, y a pesar de eso, sabemos sacar nuestro lado tierno e infantil cuando realmente algo nos emociona, nos llega al corazón o nos hace sentir especiales. Somos así, humanos, y por tener ya una cierta mentalidad madura, no quiere decir que no tengamos sueños que, aunque parezcan tontos, ahí están, y nos hacen movernos y motivarnos, vivir.

Yo no creo en la mayoría de edad como un número. No debería definirse así, porque no eres mayor. Nunca vas a ser mayor.  Serás sensato y  maduro.  Es en ese momento cuando deberían valorarte como alguien decente, no por una cifra. Luego vas viendo por el mundo, gente con trece o catorce años que controlan en mundo más que una persona de cuarenta. Somos imbéciles a veces. Seguro que recordáis alguna vez de pequeño cuando tu dabas una opinión en una conversación y no te tenían en cuenta. Luego, seguramente tendrías razón, no sé, pero nadie te tomó en serio en su momento por se pequeñín.
 A veces las palabras más sinceras y bonitas vienen de los niños.