jueves, 4 de enero de 2018

Pérdida de identidad

La magia del hablar existe mientras surjan historias de que conversar.
Los sueños no se pierden si son dignos por los que luchar.
Ansia, ansia de esperanza en un pequeño rincón olvidada.
No, porque no es más que la esencia de sentir estar vivo lo que acelera la superficial.
Andando, sobre lágrimas derramadas en el tren de la melancolía.
Sí, melancolía. Palabra a lo mejor bella para ti, pero no para mi.
Quién sabe, si al final todo es una búsqueda hacia la verdad.
Un paso en falso no es ahogarse, pero si sentirse ahogado.
Y que más da, que más da, si al final vivimos de recordar.
El tiempo anda, pero tú andas para atrás. Sabes que es verdad.
Recordar y recordar es el veneno del más allá.
Quién sabe, si al final todo es una búsqueda hacia la libertad.
O no, pues tendría que existir para ser buscado.
Vaya, te he roto tus planes, ideas y fundamentos.
Llora un rato.
Pensar en soledad en una forma de crear tu propia libertad.
Y, cuando vuelvas al mundo real, no bajes de las nubes.
Dale la espalda a la razón, puesto que es otro concepto análogo.
Cierra los ojos, vuela lejos y no vuelvas.
Para qué ser quién eres, nadie va a apreciarte más que tú.
Olvida el resto, irradia tu sentimentalidad con quién no haya que andar.
Descansa de ser humano y pertenecer a la humanidad

Pérdida de identidad

miércoles, 29 de noviembre de 2017

No tengo esperanza en la humanidad

No tengo esperanza en la humanidad.

¿Qué es la humanidad? o menos dicho ¿Qué queda de nuestra humanidad?
Mírate al espejo ¿Recuerdas el último acto de bondad que realizaste por alguien?
Sigue mirando ¿Recuerdas la última vez que hiciste algo en tú propio beneficio sin pensar en las consecuencias de los demás?
Y así, tal y como lo ves, nacemos como seres egoístas, sin escrúpulos y sin miedo a decepcionar a los demás. Pienso que lo llevamos haciendo toda la vida.
Pero tranquilo, no te culpes, es culpa de la sociedad. No nos han enseñado a ser felices entre nosotros, llevarnos bien y ganar por nuestros méritos lo que nos merecemos.

Nos han enseñado a que nuestra felicidad dependa de los material en contra de lo sentimental, puesto que eres más feliz si posees ese móvil ultima generación o ese juguete que nos aisla, en vez de salir a la calle a volar.
Nos han enseñado que la lucha por nuestros sueños, no se basa en nosotros superándonos a nosotros mismos, sino a hundir a nuestros "compañeros". Sí, puesto que al final, quién gana es quién tiene la mejor nota, quien obtiene la medalla en la carrera hacia el prometido "bienestar".
Nos han enseñado a ser máquinas programables a su gusto, donde tú tranquilo, que si no cuadras en el esquema de la vida que puedes llegar a obtener, ya encontrarán la manera de que pases desapercibido. Que seas una gota de agua en el mar.
Nos han enseñado a no valorar lo que tenemos, hasta que lo perdemos. Querer más y más sin ansia, olvidando la verdadera belleza de aprovechar la "libertad" que se nos ofrece.

Oh sí, pues porque somos unos muñecos encerrados en una casa de papel, manejados por los niños que creen saber que queremos hacer. Paso a paso, no te escapes del plan, a lo mejor te pueden desechar, hay muchas muñecas disponibles en la tienda.

No tengo esperanza en la humanidad, ni en nada ni en nadie. Creo que ya ni en mi misma.

jueves, 26 de octubre de 2017

No lo olvides jamás

1:45
La vida es una ironía, y la suya no iba a ser menos.
Echaba la vista atrás y podía observar que sus sueños podían haberse convertido en reales. La ficción ya no superaba la realidad en muchos ámbitos. Y es que, nadie podía creerlo tiempo atrás, como la vida pasa y nos cambia al caminar.

La amistad marcha, viene y va, pero siempre imaginaba que lo de siempre sería para siempre. Cuan equivocado estaba, solo necesitaba tiempo para darse cuenta y recapacitar. Y es que no, no es el tiempo, sino los hechos. Pero otra ironía era que pensamos tanto en el futuro, que no nos fijamos en el presente. Y un día se cansó.

Un día se cansó de fantasear en lo que vendrá, porque le hicieron asentarse. Olvidar todo. Por un momento fue consciente de dónde, cuándo, y sobre todo con quién estaba. Sí, con quién. Hasta ese momento no vio con claridad como necesitaba vivir el momento con ellos. 
No los de toda la vida, sino con los que le habían demostrado que se preocupaban por él. No los de los momentos alegres, sino los que buscaban la felicidad y una sonrisa en él. No los que corrían bajo la lluvia, sino los que bailaban.

Y lloró. Lloró hasta saciarse de lágrimas esa noche. No paraba de preguntarse como podía ser real aquello. No se lo merecía. No. No había hecho nada malo, pero tampoco nada bueno. Solo sabía que algo había cambiado, que había encontrado un momento de paz con ellos. No sabía manejar la situación.

¿Pero que le pasa? ¿No encaja nada en los esquemas de amistad duradera y profunda? La verdad es que no, simplemente no. ¿Eso existía? Después de las idas y las venidas de todo tipo de ejemplares, ya no sabía que creer.

Luego se puso una venda en los ojos y confió. Se dejo llevar y al final, pudo encontrar lo que andaba buscando sin búsqueda. Sin querer. Por una tercera opción, un susurro paternal, acabó allí, entre gente de verdad.
Y aunque el futuro es incierto, el presente es más que real, y es lo que comenzó a disfrutar. Sin ataduras y sin miedos. Sin venguenzas o escondrijos.


Porque la vida una ironía, y la verdad se descubre al atardecer. Las sobras van desapareciendo, pero siempre queda lo bueno, solo hace falta el momento y el lugar adecuados.
1:58
25-10

domingo, 15 de octubre de 2017

Querido Amigo

Querido amigo:

Lo primero de todo, es decirte hola. A pesar del tiempo que ha pasado desde la última vez que nos vimos, yo te tengo presente, por lo cual, empecemos nuestra conversación como siempre.

No recuerdo la primera vez que te vi, era muy pequeña. Una niña descubriendo mundo a través de los pasos que podía dar. 
Tú, en cambio, eras un hombre hecho y derecho. Llegabas nuevo a mi terreno, donde ahora yo soy la forestera. 
Sin embargo, te adaptaste bien. Conocías a gente, te adaptabas rápido a los demás. Eras especial. Un oso achuchable.
Podías haber sido alguien cualquiera, pero no, no eras alguien más. Desde el primer momento empezaste a sacar sonrisas a la gente, a velar por los demás, mostrar alegría y cariño a los que más lo necesitaban. Estabas en todo, en clase, y no en ella. En los voluntariados, en los momentos de reflexión... 24 horas se podía disponer de tu amabilidad.
Sí, creo que no me di cuenta de la persona que tenía delante hasta que pasaron los años, y con ello el distanciamiento. Creo que aprendí gracias a ti, a valorar los pequeños gestos, los saludos y abrazos, las sonrisas y las lágrimas. 
Porque a veces te veo. A veces te veo en las sandalias, en las tizas blancas que a veces volaban cerca para traer a alguien de las nubes. Incluso a veces en borradores. Te veo muchas veces, cuando veo a mi madre y recuerdo esa frase "sois dos gotas de agua".
Sí, porque a veces no hay que estar cerca de una persona para echarla de menos. Porque no soy familia, no soy cercana, pero si he estado presente en parte de tu vida. Formaste parte de la mía, de una buena, por lo cual eso no se olvida. No puedo imaginar el dolor de ellos.

Ahora pienso en tu fallecimiento y no puedo evitar pensar que siempre se van los que menos lo merecen. Es injusto, lo sé. Me arrepiento el día que iba caminando por la calle y no te saludé puesto que estabas hablando con otra gente. Hay veces que no sabes como reaccionar ante situaciones, y yo me siento ahora tonta por ello. No sabía si me recordarías como yo a ti.
Lloro desde que te fuiste, cuando me acuerdo de ti en cada uno de los momentos que formaste parte de mi vida. Dos años que pueden hacer demasiado en una persona. Te quiero y te echo de menos.
No merecías este final. 

Sin embargo, tu seguirás siempre con una sonrisa, estés donde estés. Y así te recordaré.
Descansa en paz.

domingo, 20 de agosto de 2017

Decorando con Palabras #6


-Papá, ¿a dónde me llevas esta semana?- Preguntó la pequeña del forestal
-Es una sorpresa hija- dijo él, con una sonrisa en el rostro- Pero seguro que te va a encantar, como siempre.

El coche no paraba de dar vaivenes de una manera bastante violenta, por lo cual se imaginaba que era un sendero no accesible para cualquier vehículo. Tenía bastante intriga. Además, la música que le llevaba su padre puesta era de las típicas bandas sonoras de una película en los momentos de acción extrema. La habían llegado a encantar esas películas demasiado.

-Casi hemos llegado melona
-¡No me llames melona! ¡Y quiero llegar ya!- Se empezó a tocar la cabeza, ¡No era tan cabezona! Sin embargo ya le estaba empezando a acostumbrar que la llamara así, por el cariño que sentía de quien se la decía.

El motor del coche dejó de sonar. Habían llegado después de 10 canciones y 2 cambios de disco. Rápidamente ella se desabrochó el cinturón y se puso la chaqueta que siempre le daba su madre antes de salir.

Su padre le ayudó a bajar, y, juntos anduvieron por lo que a ella le pareció un lugar mágico. Notaba la humedad del suelo, seguramente producida por la lluvia que estos días había sufrido toda la comarca. Le gustaba ese olor. Le recordaba cuando de pequeña, se revolcaba con sus primos en la finca de su abuela, cercana al río.

Cuando su padre decidió que ya se había alejado lo suficiente, se tumbaron.

-Escucha melona. ¿Sabes que es ese sonido que se escucha?
-No papá, ¿Un búho?
- Casi, es una lechuza. Seguro que está pendiente de algún animal para zampárselo ¿Sabías que comen murciélagos?¿Y cucarachas?
- Pues entonces tenemos que conseguir una lechuza para casa...-Se rieron juntos

-Si no te centras en el sonido de la lechuza, a nuestra derecha podrás notar un sonido bastante agradable. Seguro que si nos quedáramos pendiente de el, nos dormiríamos aquí. ¿Qué crees que es?
-Esa es fácil ¿Un río?
-Si hija, es un río, aunque dada la suavidad con la que suena, diría que es más un riachuelo. Seguramente su cantidad de agua venga de una sierra cercana, y al hacer mucho tiempo que la nieve se derritió, ya no hay mucha que suministre hacia aquí. Es probable, por el estado del suelo, que si siguiéramos corriente abajo, encontremos un lago, o al menos un estanque. Pero, pensemos. Estos días ha estado lloviendo, así que a lo mejor por eso el riachuelo lleva agua y es una mera corriente y por debajo nuestra no hay nada ¿Quieres que investiguemos?
-¡Sí!
- Pues después iremos a explorar, pero tendremos que ir a por las linternas. Puede que si encontremos un lago, haya peces.

-Papá, y ese sonido que suena chirriante ¿Qué es?
-Es el viento. A estas horas de la noche, se nota mucho más cuando pasa chirriando a través de los árboles. Cuando era pequeño yel colegio me traían al bosque, nos asustaban con eso.
-Yo no soy tan asustadiza.
-Lo sé peque, pero sí te puedes poner mala ¿tienes frío?
-No
-Estamos en un bosque con unos árboles muy altos y frondosos, por lo cual el viento además retumba más fuerte de lo habitual. Además, tenemos arriba un efecto muy chulo. Imagínate un lienzo de un azul oscuro con puntitos blancos. Ahora, aleatoriamente, das unos brochazos con colores, como pueden ser rosa, rojo o naranja. Es un efecto visual muy bonito, ya te explicaré cuando seas mayor por lo que es. Parece que has cogido tus trozos de plastilina y los has mezclado
-Eso forma un color muy feo, seguro que no es así. Ese ejemplo es muy horrible- Ella empezó a reír
-Vale, pues una especie de arco iris a lo bestia
-Mejor papi

-Papá, y es que suena ¿si es un búho?
-Sí, hija sí. A ver si la próxima vez te acuerdas bien- El teléfono del padre empezó a sonar-Contesta papi
-No, quiero disfrutar contigo- El móvil dejó de sonar - Toca a tú izquierda
-Pues hay, tierra, tierra y barro.
-Un poco más a la izquierda.
-Pues hay una hoja. Diría que es de una encina. Pero las encinas tienen las hojas perennes, ¿Cómo van a estar en el suelo?
-Eso es porque hace poco hubo un incendio en la zona. Algunos de los árboles que nos rodean están horribles. Estamos trabajando en ellos.

-Toma y huele esto. ¿Qué crees que es?
-Huele demasiado bien para ser real. Es mejor que las colonias que mamá.
-Es un lirio del valle, Es una flor blanca o rosada, aunque aquí crecen normalmente más de la primera. ¿Quieres que le llevemos unas pocas a mamá?
-Sí, seguro que le encantará.

-Papá, ya si estoy empezando a tener frío, ¿Podemos movernos?
-Claro melona, ¿Quieres que sigamos el riachuelo? Como una aventura
-Síííí, ¡vamos!

Y se dispusieron a su aventura a través del riachuelo, donde él le iba explicando todo lo que su conocimiento podía darle a su pequeña hija.
Sin embargo, él ya sabía que había al final del riachuelo. Un lago. El lago. Sólo que él quería descubrirle a ella que todo tiene una doble perspectiva. Depende del momento, lugar y situación.

El lago que les cambió la vida. El lago que la dejó ciega.

-Ya estamos melona


Ya estamos aquí, una semana más en la sección. Vaya fotografía. Nuestra proporcionadora de imágenes nos va buscando retos semana tras semana, pero merece la pena.
Como siempre, pasaros por el blog de mi amiguilla perezosa When There's no sound
Un saludo!